Investigadores de la Universidad McGill elaboraron mapas para identificar dónde enfrentan mayores riesgos las especies de agua dulce y qué actividades humanas están relacionadas con esas presiones. El estudio, publicado en Science, analizó peces, anfibios, reptiles, mamíferos y libélulas.
La agricultura, las represas y el escurrimiento agrícola aparecen entre las principales amenazas. Los riesgos varían por grupo: los anfibios y algunas libélulas son afectados principalmente por actividades agrícolas, mientras que reptiles y mamíferos también enfrentan impactos asociados con la caza.
Los autores señalan que los mapas pueden ayudar a priorizar regiones para la conservación. Los ecosistemas de agua dulce contribuyen al suministro de agua potable, la pesca y la protección contra inundaciones.





