Miles de personas salieron a las calles de Francia para protestar por el costo de vida, los servicios públicos y las políticas del gobierno. Las movilizaciones del sábado marcaron el tercer fin de semana consecutivo de manifestaciones.
El Ministerio del Interior reportó una asistencia nacional de alrededor de 320 mil personas, por debajo de las cifras registradas en las jornadas previas de octubre.
La mayoría de las marchas transcurrió de forma pacífica durante el día, aunque se reportaron enfrentamientos aislados en algunas ciudades. Las autoridades desplegaron un amplio operativo policial ante la posibilidad de nuevos disturbios durante Halloween.
Las protestas ocurren en medio del malestar por el encarecimiento de la vida y las dificultades económicas que atraviesan muchos hogares franceses.





