29 de Mayo 2026
A poco más de cuatro años de haber iniciado operaciones formales, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) aún no tiene sus estados contables al día ni una estimación real de su valor patrimonial.
Una auditoría independiente realizada este mismo año reveló que “se identifica un cumplimiento parcial respecto a lo estipulado en los artículos 19 y 38 de la Ley General de Contabilidad Gubernamental”.
Realizada por el despacho García Hidalgo Velázquez González y presentada el pasado 18 de marzo de 2026, la investigación especifica que el AIFA ha cumplido de manera incompleta en la “facilitación de reconocimiento operaciones de ingresos, gastos, activos, pasivos y patrimoniales”.
El AIFA alcanzó su punto de equilibrio financiero en 2024, cuando comenzó a cubrir sus costos operativos cotidianos con ingresos propios. Para el primer trimestre de 2026, el AIFA reportó ingresos por tres mil 147.5 millones de pesos frente a un costo de operación de dos mil 384.7 millones de pesos, lo que dejó una utilidad de 762.8 millones de pesos.
Sin embargo, aunque operativamente la terminal ya no pierde dinero, el aeropuerto todavía absorbió asignaciones de subsidios federales complementarios cercanos a los 924 millones de pesos. Esto significa que, si bien la operación diaria es autosuficiente, el complejo aún depende del presupuesto federal para ciertas obras de mantenimiento mayor e infraestructura de soporte.
Con corte al 31 de diciembre de 2025, la auditoría dirigida a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y al Consejo de Administración del AIFA refiere que la terminal aérea también reportó omisiones en “la generación en tiempo real de estados financieros e información presupuestaria” y en el “registro íntegro de las etapas del presupuesto”.
Estas inconsistencias impiden que exista garantía plena de que cada contrato, estimación de obra, pago, ampliación, modificación de contratos, penalización, convenio modificatorio, depreciación, o activo transferido esté correctamente registrado y conciliado.
La investigación de García Hidalgo Velázquez González Auditores detalla que la administración del AIFA es consciente de estas insolvencias, por lo que el pasado 9 de marzo de 2026 manifestó su “compromiso para concluir los trabajos de retroalimentación en los diversos módulos tecnológicos, con el objetivo de alcanzar el cumplimiento total de la normativa durante el ejercicio fiscal 2026”.
Desde la óptica de la firma auditora, con este compromiso la administración del AIFA estaría dando cumplimiento a lo establecido por la Ley General de Contabilidad Gubernamental, aunque su concreción estaría por comprobarse durante los próximos meses.
Con 7.07 millones de viajeros anuales, en promedio, el AIFA se ha colocado en la séptima posición del Sistema Aeroportuario Mexicano. Sigue estando lejos de los 44.6 millones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México o de destinos turísticos masivos como Cancún, pero ya compite directamente en la categoría de aeropuertos de volumen medio junto a Tijuana, Monterrey y Guadalajara.
Inaugurado el 21 de marzo de 2022, el AIFA ofrece alrededor de 39 rutas nacionales y cinco internacionales. Tras el decreto presidencial que obligó a mudar las operaciones de carga, el AIFA absorbió este mercado por completo.
Actualmente operan 49 aerolíneas cargueras que han movilizado más de 1.13 millones de toneladas acumuladas.
A nivel técnico, el dictamen del auditor emite una opinión “no modificada” (es decir, favorable). Esto significa que, en general, los estados financieros del AIFA son razonables y cumplen con la normatividad. Sin embargo, el ente fiscalizador lanza una “alerta amarilla” sobre el registro contable de los bienes muebles.
“Llamamos la atención sobre la Nota 7 f) de las Notas de Gestión Administrativa respecto de la existencia de bienes pendientes de registro contable, derivados de una donación pura y simple otorgada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa)”, alerta el documento.
Se trata de 21 instrumentos jurídicos celebrados en el ejercicio 2023 correspondientes a 33 mil 432 bienes muebles, por un monto que asciende a 6 mil 700 millones de pesos.
Al tributar bajo el Título II de la Ley del ISR, el AIFA consideró que registrar esta donación generaría un incremento patrimonial y, por lo tanto, una carga de impuestos altísima. Por tal motivo, en febrero de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) confirmó que, al tratarse de bienes del Dominio Público de la Federación, no se consideran ingresos acumulables para ISR.
Gracias a esto, el AIFA apenas ha iniciado el proceso de valuación y registro contable de estos activos y su depreciación, por lo que aún está por esclarecerse qué tipo de bienes inmuebles donó la Defensa y cómo impacta su reconocimiento en la contabilidad del aeropuerto.
En enero de 2022, dos meses antes de que se inaugurara el AIFA, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) publicó los resultados de una revisión a los recursos destinados para la construcción de la terminal aérea.
En esa auditoría, el órgano fiscalizador da cuenta de una donación que realizó el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (instancia que se iba a encargar de construir el fallido aeropuerto de Texcoco) a la Defensa, que a su vez transfirió esos materiales y bienes muebles para la construcción del AIFA.
Según la investigación de la ASF, esas donaciones ascienden a seis mil 012.1 millones de pesos y se trata principalmente de acero de refuerzo, acero estructural, equipo de geotécnica y topografía, material eléctrico, material hidráulico y sanitario, pernos y material pétreo.






