16 de Abril 2026
En audiencia virtual celebrada en los juzgados federales del complejo penitenciario de Puente Grande, el juez de control, Juan José Rodríguez Velarde, difirió la audiencia de impugnación contra la determinación del agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República de no ejercer acción penal en contra del líder de La Luz del Mundo Naasón Joaquín y otros miembros de la congregación.
En la audiencia, que se llevó a cabo en menos de media hora, el asesor jurídico de la víctima, Carlos Escobedo Suárez, argumentó que no tuvo tiempo de leer la carpeta de investigación que se le hizo llegar a su cliente por correo el 12 de abril, y que está integrada 2 mil 516 hojas.
Por su parte, la abogada de Naasón, María Minerva Padilla, también señaló que apenas el miércoles 15 de abril le notificaron la cita de la audiencia y le entregaron la carpeta de investigación, por lo que tampoco tuvo tiempo suficiente para estudiar los documentos.
Por este motivo, la audiencia se reprogramó para el 27 de abril a las 17:15 horas. La audiencia virtual de este jueves 16 de abril. comenzó a las 14:30 horas y terminó a las 14:56 horas.
Esta audiencia derivó de la impugnación que presentaron Sóchil Martin y Sharim Guzmán, contra la determinación de la Fiscalía General de la República de cerrar la investigación que seguía en contra del líder religioso por varios delitos, entre ellos lavado de dinero, explotación sexual y pornografía infantil, a pesar de los sus testimonios y las pruebas que ellas aportaron ante el ministerio público Federal.
Ambas fueron víctimas de abuso sexual por parte de Nassón Joaquín, líder de la iglesia la Luz del Mundo.
En octubre de 2022, fue sentenciado en Estados Unidos a 16 años y ocho meses de prisión tras declararse culpable de abusos sexuales contra menores.
Además, en septiembre de 2025 la fiscalía federal de Nueva York lo acusó junto con otros integrantes de la iglesia de delincuencia organizada, trata sexual, explotación infantil y delitos financieros, al señalar que la estructura religiosa fue usada durante años para abusar de mujeres, niñas y niños.





