9 de Julio 2026
Lo que inició como un traslado de emergencia terminó convirtiéndose en un emotivo momento para una familia y para los paramédicos que atendían el servicio.
Una joven de 19 años dio a luz a una niña sana a bordo de una ambulancia del Grupo Médico Escualo de Celestún, cuando era trasladada al Hospital Materno Infantil de Mérida.
La madre identificada como Martha Gabriela Cocom, comenzó con labor de parto en su domicilio del puerto de Celestún, por lo que sus familiares solicitaron el apoyo de los servicios de emergencia.
Los paramédicos Jesús Couoh y Alex Mex acudieron de inmediato al lugar, estabilizaron a la joven y emprendieron el traslado hacia la capital yucateca. Sin embargo, la bebé decidió adelantar su llegada al mundo.
Fue a la altura del entronque Kinchil-Tetiz, sobre la carretera federal, cuando el trabajo de parto se aceleró. Ante la inminencia del nacimiento, los socorristas detuvieron la unidad y aplicaron los protocolos de atención obstétrica de emergencia.
Minutos después recibieron a una niña en buenas condiciones de salud, quien de inmediato fue colocada en brazos de su madre, en medio de la emoción de los presentes y la selva como testigos.
Tras confirmar que tanto la recién nacida como la joven madre se encontraban estables, la ambulancia reanudó su camino hacia el Hospital Materno Infantil de Mérida, donde ambas quedaron bajo observación médica para recibir la atención especializada correspondiente.
El nacimiento fue celebrado por familiares y personal de emergencias, quienes reconocieron la preparación y rápida intervención de los paramédicos, cuyo profesionalismo permitió que el alumbramiento transcurriera sin complicaciones.
Aunque no es frecuente, el nacimiento de bebés durante traslados en ambulancia se ha registrado en diversas ocasiones en Yucatán.
En los últimos años, paramédicos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de corporaciones municipales han asistido partos de emergencia en carreteras y domicilios de municipios como Valladolid, Tizimín, Tekax, Peto y Progreso, cuando los bebés se adelantaron antes de que sus madres alcanzaran un hospital.
El caso registrado este miércoles en Celestún se suma a esas historias que, pese a la tensión propia de una emergencia, concluyen con un final feliz: la llegada al mundo de una nueva yucateca, sana y rodeada de la atención oportuna de quienes hicieron del interior de una ambulancia una improvisada sala de partos.






