Pagar una consulta médica, una colegiatura o una compra en determinados establecimientos con tarjeta podría convertirse en una operación más costosa para algunos comercios a partir de septiembre.
El sistema financiero prepara una reclasificación de giros comerciales que modificará las condiciones aplicadas a diferentes establecimientos que aceptan pagos con tarjeta.
El proceso comenzará el 2 de septiembre con refaccionarias, ferreterías y consultorios médicos y dentales. Posteriormente, el 29 de septiembre llegará a establecimientos de comida rápida, mientras que el 28 de octubre incluirá misceláneas, educación básica, salones de belleza y guarderías.
La modificación busca eliminar tratamientos preferenciales que algunos giros conservaron después de la pandemia y actualizar la clasificación de negocios cuya actividad ya no correspondía con la categoría registrada.
Sin embargo, la medida también modificará las condiciones para sectores completos. En algunos casos, la cuota de intercambio pasará de 0% a 0.75% en operaciones con tarjeta de débito y a 1.12% en crédito.
Aunque estas cuotas forman parte del sistema entre bancos, adquirentes y comercios, el riesgo es que algunos establecimientos terminen trasladando parte del incremento a sus clientes mediante precios, comisiones o ajustes en promociones.
El impacto podría sentirse especialmente en educación, salud y pequeños negocios, donde el uso de tarjeta se ha convertido en una herramienta cada vez más común para consumidores y familias.





