La Ciudad de México reconoció como patrimonio cultural inmaterial los saberes relacionados con el xoloitzcuintle, una raza canina de profundo arraigo en la historia mexicana. La distinción pone atención en los conocimientos y prácticas que han acompañado su presencia a lo largo del tiempo.
El reconocimiento amplía la conversación sobre el patrimonio más allá de edificios y objetos. También considera tradiciones, conocimientos y expresiones que se transmiten entre generaciones y forman parte de la identidad de una comunidad.
El xoloitzcuintle mantiene un lugar destacado en distintas representaciones culturales del país. Su imagen aparece ligada a relatos, expresiones artísticas y a la memoria colectiva, lo que ha contribuido a mantener vigente su significado.
La declaratoria busca dar visibilidad a ese legado y a las prácticas que lo mantienen vivo. También abre la posibilidad de promover acciones para documentar y difundir estos saberes entre nuevas generaciones.





