El crecimiento de centros de datos en México está comenzando a sentirse fuera del sector tecnológico: ahora también representa un desafío para la infraestructura eléctrica.
De aproximadamente 7 gigawatts solicitados por grandes consumidores para conectarse a la red eléctrica nacional, entre 1.5 y 2 GW corresponden a centros de datos.
Eso significa que estas instalaciones concentran ya cerca de una tercera parte de la nueva demanda potencial presentada ante el Centro Nacional de Control de Energía.
Un centro de datos de gran escala puede requerir entre 200 y 250 megawatts de potencia, además de suministro prácticamente continuo para mantener servidores, refrigeración y sistemas de respaldo.
El crecimiento de este tipo de infraestructura está vinculado con servicios en la nube, comercio electrónico, plataformas digitales y procesamiento de grandes cantidades de información.
El reto para México no será únicamente atraer inversiones, sino garantizar que existan generación, transmisión y distribución eléctrica suficientes en las regiones donde buscan instalarse estos proyectos.





