Supermercados de al menos ocho países europeos reportaron incidentes en sus sistemas de refrigeración, luego de que atacantes modificaran de manera remota la temperatura de cámaras y congeladores.
Los cambios provocaron que algunos equipos calentaran productos que debían mantenerse fríos. Varias tiendas tuvieron que retirar o desechar alimentos para evitar que llegaran en condiciones inadecuadas a los consumidores.
Las afectaciones alcanzaron establecimientos de distintas cadenas y países, entre ellos Suecia, Bélgica, Irlanda y Estonia. En algunos casos, los operadores señalaron que los sistemas de control estaban conectados a redes externas.
Las autoridades europeas y los comercios revisan los incidentes y las vulnerabilidades que pudieron facilitar la manipulación. El caso puso atención sobre equipos esenciales para la operación diaria, cuya seguridad también puede afectar la cadena de suministro de alimentos.





