15 de Julio 2026
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) abrió un plazo de un año para que personas, ejidos, distritos de riego, estados y municipios puedan poner en regla concesiones de agua que perdieron vigencia y no fueron renovadas a tiempo, como parte de un programa para ordenar el uso del agua en el país.
La medida fue publicada este martes en el Diario Oficial de la Federación y estará vigente del 16 de julio de 2026 al 15 de julio de 2027. Con ella, el gobierno busca dar certeza jurídica a quienes utilizan agua concesionada y avanzar en el ordenamiento de los permisos otorgados por la autoridad.
También señala que estas acciones contribuirán a garantizar el derecho humano al agua y fortalecer la seguridad y la soberanía alimentaria.
En esta primera etapa podrán participar quienes tengan una concesión o asignación de agua que haya vencido entre el 1 de enero de 2009 y el 16 de julio de 2026, siempre que no hayan solicitado su renovación dentro del plazo que marca la ley.
El programa aplica para permisos destinados al uso doméstico, público urbano, agrícola, pecuario y acuícola, así como cualquier combinación de estos.
Podrán solicitar la regularización los distritos y unidades de riego, ejidos, gobiernos estatales y municipales, sin importar el volumen de agua que tengan concesionado. En el caso de las personas físicas, podrán acceder quienes tengan permisos para extraer hasta un millón de metros cúbicos de agua al año. Las concesiones para uso agroindustrial no forman parte de esta primera etapa.
Además, quienes recibieron una resolución favorable para obtener una concesión o asignación de agua entre el 1 de abril de 2019 y el 16 de julio de 2026, pero cuyo título aún no ha sido inscrito en el Registro Público Nacional del Agua, podrán solicitar que se concluya ese trámite para que quede formalmente registrado.
Para acceder al programa, los interesados deberán demostrar, entre otros requisitos, que siguen utilizando la infraestructura para extraer el agua, que cuentan con medidores para registrar el volumen extraído, que están al corriente en el pago de derechos y que no tienen procedimientos administrativos o juicios pendientes relacionados con su concesión.
Una vez que las concesiones sean regularizadas, la Conagua revisará durante los siguientes dos años cuánto agua utiliza realmente cada concesionario. Con esa información podrá ajustar el volumen autorizado cuando sea necesario, tomando en cuenta la disponibilidad del recurso en cada región, las necesidades de la población, la protección de los ecosistemas y la producción de alimentos.
En el acuerdo, la Conagua explica que decidió poner en marcha este programa porque detectó un alto número de concesiones vencidas cuyos titulares dejaron pasar el plazo para renovarlas. Con esta primera etapa busca reducir ese rezago, brindar mayor certeza jurídica a los usuarios y mejorar la administración del agua en el país.






