La economía mexicana cerró junio con menor dinamismo y registró una nueva contracción mensual, mostrando que la recuperación no ocurre de manera uniforme.
El Indicador Global de la Actividad Económica reportó una disminución de 0.1% respecto al mes anterior.
El dato contrasta con el comportamiento observado durante el trimestre completo, cuando la economía consiguió avanzar frente al periodo previo.
La diferencia entre ambos indicadores muestra por qué el desempeño económico debe analizarse desde diferentes periodos y sectores.
Para las empresas, señales de menor actividad pueden influir en decisiones relacionadas con inversión, contratación, inventarios y producción.
Los próximos indicadores permitirán conocer si la segunda mitad de 2026 mantiene el crecimiento o comienza a reflejar una desaceleración más marcada.





