21 de Julio 2026
El fenómeno de "El niño” ha puesto en alerta a las autoridades mexicanas quienes señalan que ante este escenario se podrían originar cambios importantes en el clima del país con mayores tormentas y una temporada de huracanes más agresiva.
No obstante, también podría generar sequías y precipitaciones más peligrosas de lo normal en varias regiones de la república mexicana. A esto se suma que la temporada de lluvias se aproxima, y por ello se espera un escenario climático bastante irregular.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima que en este mes de julio se espera que las lluvias se mantengan cerca o por debajo del promedio histórico en regiones del noreste, centro, oriente, sur y sureste del país, ligado con el desarrollo del fenómeno de “El Niño”.
Agregó que existe un 63 por ciento de probabilidad de que “El Niño” alcance una categoría de “muy fuerte” entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
¿Qué es el fenómeno de “El Niño”?
El SMN explicó que el fenómeno de “El Niño” se trata de un evento climático natural que se origina cuando las temperaturas del océano Pacífico Central y Oriental, aumentan de forma anómala. Además, forma parte de un ciclo conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) e interrumpe los patrones meteorológicos normales en todo el mundo.
Según el organismo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a nivel mundial este evento es capaz de modificar significativamente los patrones de lluvia y temperatura, incrementando el riesgo de fenómenos extremos como olas de calor, sequías severas e inundaciones.
El fenómeno de “El Niño” suele durar entre 9 y 12 meses, pero puede llegar a extenderse hasta 18 meses; también aparece de forma cicíca de 2 a 7 años y se concentra entre el otoño e invierno.
Su nombre proviene de los pescadores de la costa norte Perú, quienes notaron el aumento en la temperatura de las aguas durante la época navideña, asociándolo con el “Niño Jesús”.
Efectos de “El Niño” en México
Los efectos de este fenómeno dependen de la época del año. Por ejemplo, durante la temporada de invierno, “El Niño” genera temperaturas por debajo del promedio en gran parte del centro y norte del país. Esto provoca lluvias en el noroeste, noreste y la Península de Yucatán, que favorecen el incremento en los frentes fríos.
Durante la primavera y verano, provoca anomalías cálidas en diversas regiones, sobre todo cuando se combina con la falta de humedad. Un ejemplo es el fenómeno de la “Canícula”, periodo en que disminuyen las lluvias considerablemente.
En ese sentido, las autoridades meteorológicas estiman que si el fenómeno logra consolidarse en México durante este verano, podrían presentarse los siguientes escenarios:
Lluvias extremas en el centro-norte del país
Riesgo de huracanes de mayor intensidad en el Pacífico
Periodos de sequía en diversas regiones
Riesgos para la agricultura y el suministro de agua
Afectaciones a la pesca
Incendios forestales
El SMN alertó que algunos estados que podrían resultar afectados por ciclones y huracanes debido a que se ubican en la trayectoria de tormentas y huracanes:
Quintana Roo
Veracruz
Sinaloa
Tamaulipas
Quintana Roo
“El Niño” podría alcanzar su pico máximo en septiembre y octubre, meses que coinciden con la temporada de ciclones. Con esto, se estima la presencia de tormentas tropicales en el Pacífico, mayor rapidez en la formación de huracanes, impulsados por las altas temperaturas oceánicas en las costas de California y Baja California.
Medidas de prevención
Ante la presencia de este fenómeno, la presidenta Claudia Sheinbaum señalo que la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) ya se encuentra aplicando medidas preventivas con la instalación de 17 puestos de comando en los estados costeros, que realizan tareas de desazolve de ríos, presas y causes.
En caso de sequías, el Gobierno de México realiza trabajos en presas de Durango y Baja California Sur para captar el agua de lluvia y potabilizar el agua en municipios, así como impulsar captación de lluvia en casas y escuelas.






