29 de Junio 2026
Para impulsar la energía eólica en el país y cumplir con las metas oficiales de transición energética, México necesita una inversión de al menos cinco mil millones de dólares (mdd), afirmó Héctor Treviño, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE).
El reto no es sencillo, pero tampoco imposible, ya que si se refuerza la colaboración entre el sector público y privado, así como certidumbre legal en las inversiones, es viable lograr la meta de la Secretaría de Energía (Sener), dijo el directivo en entrevista con El Sol de México.
La meta de la dependencia a cargo de Luz Elena Gonzáles Escobar es adicionar 6 mil 300 megawatts (MW) de energía eólica al Sistema Eléctrico Nacional para el año 2030. Esta cifra equivale a incrementar en 77 por ciento la capacidad eólica que actualmente tiene instalada el país.
El desafío no es menor si se mira el histórico, ya que entre 2005 y 2026, el país logró incorporar 8 mil 131 MW a través de las turbinas de aire. Es decir, en los próximos cuatro años se busca instalar casi lo mismo que se construyó en los últimos 21 años, expuso el directivo de la AMDEE.
Por ello, la clave radicará en una estrecha colaboración entre el sector público y el privado.
“Los esquemas donde el Estado, a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), participa en conjunto con el capital privado permitirán conseguir el financiamiento de los aproximadamente 5 mil millones de dólares que se requieren para este despliegue”, acotó el directivo del gremio, que aglomera a más de 70 empresas energéticas.
Aseguró que será fundamental aprovechar los esquemas de inversión mixta y los permisos para generación privada que el Gobierno federal ha venido impulsando, y destacó que los canales de comunicación son continuos con la Sener, la CFE y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
Trabas y oportunidades
Además del dinero, el éxito de la estrategia dependerá de destrabar la burocracia y mejorar los “cables” del país. Treviño mencionó que existen proyectos parados que ya cuentan con estudios ambientales y sociales, por lo que acelerar los permisos gubernamentales será vital.
“México tiene la ventaja de contar con diversas regiones con un recurso eólico excepcional. Para cumplir con la expectativa del plan de la Sener, el crecimiento se concentrará principalmente en dos vertientes: la consolidación de zonas tradicionales y la apertura de nuevas fronteras energéticas”, dijo.
Agregó que el desarrollo se focalizará en la zona noreste del país, al igual que en Baja California y Yucatán, aunque la AMDEE tiene presencia en 16 estados de la República.
Particularmente en Tamaulipas se construirá a finales del 2026 el parque eólico “El 24”, de la empresa canadiense Revolve Renewable Power, en el municipio de Mier y contempla una inversión superior a los 250 millones de dólares, así como una capacidad instalada de 130.5 MW.
Además del noreste, históricamente Oaxaca, en el Istmo de Tehuantepec, continúa como la zona con el factor de planta más alto del país debido a la calidad única de su viento, aunque se requiere reforzar la infraestructura de transmisión existente.
Mientras que en Nuevo León y Coahuila, explicó Treviño, ofrecen un excelente recurso que coincide geográficamente con el fenómeno del nearshoring y la alta demanda de la industria manufacturera.
“El éxito de estos asentamientos dependerá en gran medida de la disponibilidad de capacidad de transmisión en la Red Nacional de Transmisión en cada zona con potencial eólico”, declaró.






