25 de Junio 2026
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que se dará formalmente el 1 de julio, no apunta a una ruptura, pero sí a una etapa de fricción persistente, advirtió Víctor Gómez Ayala, director de Análisis Económico de Casa de Bolsa Finamex.
El analista señaló que el proceso no debe leerse como renovación automática ni como amenaza inmediata, sino como inicio de una negociación con efectos estructurales para México.
Finamex planteó que el escenario más probable será el de fricción persistente, es decir, tensiones recurrentes en seguridad, reglas de origen, aranceles y relación bilateral con Estados Unidos.
“El escenario más probable no es el más benigno, sino el de fricción persistente. Una tensión recurrente que no alcanza a generar una ruptura estructural, pero que tampoco termina de resolverse”, dijo Gómez Ayala.
El analista sostuvo que seguridad y comercio dejaron de negociarse por canales separados. La integración económica caminó durante años con una lógica distinta a la seguridad, pero esa arquitectura cambió.
“La conversación en seguridad ya no acompaña a la comercial, la gobierna”, sostuvo.
De acuerdo con Finamex, el desempeño de México en seguridad se convirtió en una condición de acceso a la integración económica regional, aunque el tema no forme parte explícita del T-MEC.
Otro foco está en reglas de origen y aranceles. Gómez Ayala explicó que elevar demasiado los requisitos de contenido regional puede encarecer a empresas y reducir incentivos para producir bajo el tratado.
El analista sostuvo que seguridad y comercio dejaron de negociarse por canales separados. La integración económica caminó durante años con una lógica distinta a la seguridad, pero esa arquitectura cambió.
“La conversación en seguridad ya no acompaña a la comercial, la gobierna”, sostuvo.
De acuerdo con Finamex, el desempeño de México en seguridad se convirtió en una condición de acceso a la integración económica regional, aunque el tema no forme parte explícita del T-MEC.
Otro foco está en reglas de origen y aranceles. Gómez Ayala explicó que elevar demasiado los requisitos de contenido regional puede encarecer a empresas y reducir incentivos para producir bajo el tratado.
Mientras tanto, el nearshoring fortaleció la relación comercial con Estados Unidos, pero también aumentó la presencia de proveedores asiáticos en electrónicos, maquinaria y autopartes.
Para Finamex, 1 de julio no cerrará la ventana de riesgo, sino que puede multiplicarla. Si no hay una extensión limpia por 16 años, los tres países entrarían en revisiones anuales, mientras siguen activos aranceles, investigaciones comerciales y calendario electoral estadounidense.






