13 de Julio 2026
La frontera norte de Chihuahua vivió en 2025 su temporada de tormentas de arena y polvo más intensa en casi un siglo, al registrar una actividad frecuente, intensa y prolongada que no se observaba desde la década de 1930, de acuerdo con el nuevo Boletín sobre Polvo Atmosférico 2026 de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo de Naciones Unidas destacó a la región fronteriza entre México y Estados Unidos como uno de los principales focos mundiales de tormentas de polvo durante 2025, junto con zonas de China, el norte de África y Medio Oriente. Aunque el promedio mundial de polvo en la atmósfera se mantuvo prácticamente sin cambios respecto a 2024, el informe señala que algunas regiones registraron eventos extremos, entre ellas el Desierto de Chihuahua.
La OMM señala que la región metropolitana binacional de Ciudad Juárez, Chihuahua, y El paso, Texas, enfrentó una temporada de tormentas de arena y polvo mucho más frecuente, intensa y prolongada de lo habitual, pues solo en El Paso se registraron 50 días con tormentas de polvo, más del doble del promedio anual.
Esa cifra convirtió a 2025 en la temporada con más días de tormentas de polvo desde 1935, cuando ocurrió el Dust Bowl, un periodo de intensas sequías y enormes tormentas de tierra que provocó una de las peores crisis ambientales en las Grandes Llanuras de Estados Unidos.
Uno de los episodios más severos ocurrió el 18 de marzo de 2025, cuando una tormenta de arena y polvo afectó la región fronteriza entre Ciudad Juárez y El Paso durante más de seis horas continuas. De acuerdo con la OMM, en El Paso se registró una concentración diaria promedio de PM10 de dos mil 64 microgramos por metro cúbico y un máximo horario de ocho mil 142 microgramos por metro cúbico, el valor más alto medido en Texas en casi tres décadas.
Las condiciones obligaron al cierre temporal de escuelas, carreteras y aeropuertos, provocaron la cancelación de eventos públicos y derivaron en múltiples accidentes mortales por la drástica reducción de la visibilidad en carreteras de la región.
El informe también identificó al norte de Chihuahua como uno de los puntos de origen más activos de columnas de polvo en el suroeste de Norteamérica. Desde esa región, el material particulado fue transportado por los vientos a más de dos mil kilómetros, alcanzando ciudades como Chicago, donde elevó las concentraciones de partículas suspendidas y redujo la visibilidad.
La OMM señala que algunas de estas tormentas también llegaron hasta Ontario, Canadá, y la costa atlántica de Estados Unidos, lo que demuestra la capacidad de estos fenómenos para cruzar grandes distancias y afectar regiones alejadas de su origen.
La frontera de Chihuahua no fue el único punto del mundo que enfrentó tormentas de polvo extremas durante 2025, pero sí figuró entre las regiones que más preocuparon a la OMM.
En Asia, una nube de polvo originada en Mongolia provocó la tormenta de arena más intensa que ha vivido China en la última década por su alcance, intensidad y duración. En varias ciudades del norte del país, las concentraciones de partículas PM10 alcanzaron entre tres mil y cuatro mil microgramos por metro cúbico, niveles muy superiores a los recomendados para proteger la salud.
En el norte de África y Medio Oriente también se registraron episodios severos. En países como Irak y Egipto, las tormentas redujeron la visibilidad a apenas 300 o 500 metros, afectaron el transporte y provocaron que cerca de cuatro mil personas acudieran a hospitales por problemas respiratorios.
En contraste, el caso de la frontera entre Chihuahua y Estados Unidos destacó porque la temporada de tormentas fue excepcionalmente frecuente y prolongada. Además, el polvo no solo afectó a las comunidades cercanas, sino que fue transportado por el viento a más de dos mil kilómetros, hasta llegar a ciudades como Chicago e incluso a Ontario, Canadá.
A pesar de estos episodios extremos, la OMM señala que la concentración media anual mundial de polvo se mantuvo prácticamente estable durante 2025, con 12.1 microgramos por metro cúbico, ligeramente por debajo de los 12.5 microgramos por metro cúbico registrados en 2024. Las mayores concentraciones promedio continuaron localizándose en la Depresión de Bodélé, en Chad, considerada una de las fuentes naturales de polvo más activas del planeta.
¿Por qué están aumentando las tormentas de arena y polvo?
El organismo explica que las tormentas de arena y polvo son, en gran medida, un fenómeno natural asociado a las regiones áridas y semiáridas, como el Sahara, el desierto de Gobi o el desierto arábigo. Sin embargo, advierte que la mala gestión del agua y del suelo, las sequías y la degradación ambiental están aumentando la generación de polvo en distintas partes del mundo.
“Las tormentas de arena y polvo afectan la calidad del aire y la salud humana. Reducen la productividad agrícola, interrumpen el transporte y la aviación, sobrecargan los sistemas hídricos y energéticos y dañan los ecosistemas. Ningún país es inmune a sus impactos”, afirmó la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.
Saulo agregó que, debido a que las tormentas de arena y polvo y las sequías no respetan fronteras, es indispensable fortalecer la cooperación internacional mediante el intercambio de datos, observaciones y sistemas regionales de pronóstico para mejorar las alertas tempranas, especialmente en los países más vulnerables.
La organización subraya que estos fenómenos afectan actualmente a más de 150 países y que cada año alrededor de dos mil millones de toneladas de polvo ingresan a la atmósfera, donde pueden recorrer cientos o incluso miles de kilómetros antes de depositarse.
El boletín también destaca que la Inteligencia Artificial comienza a ofrecer una alternativa para reducir el tiempo y el costo computacional de las predicciones meteorológicas en las tormentas de polvo al aprovechar décadas de observaciones satelitales y terrestres.
No obstante, aclara que ningún modelo de IA funciona mejor para todos los escenarios, algunos son más precisos para tormentas locales de rápida evolución, mientras que otros ofrecen mejores resultados para fenómenos de gran escala que se desarrollan durante varios días.
La OMM también resalta que la combinación de imágenes satelitales, observaciones terrestres y herramientas de aprendizaje automático ha permitido identificar con mayor precisión los llamados “puntos críticos” donde se originan las tormentas de polvo.
Considera que este monitoreo será clave para orientar acciones de restauración del suelo, reducir la degradación ambiental y fortalecer los sistemas de alerta temprana frente a un fenómeno que cada vez tiene mayores repercusiones para la salud, el medio ambiente y la economía.






