El Gobierno de México proyecta una inversión acumulada de 1.33 billones de pesos en infraestructura durante el periodo 2025-2030, como parte de una estrategia que contempla proyectos carreteros, ferroviarios, aeroportuarios y portuarios.
Para 2026 se consideran inversiones superiores a 239 mil millones de pesos, destinadas a distintos proyectos de infraestructura y conectividad.
La estrategia federal estima que las obras asociadas con este programa podrían generar cerca de 4 millones de empleos directos e indirectos durante su desarrollo.
Entre los objetivos se encuentra mejorar la movilidad de personas y mercancías, reducir tiempos logísticos y aumentar la conectividad entre diferentes regiones del país.
La infraestructura representa además un componente importante para atraer inversiones privadas, debido a que carreteras, puertos, aeropuertos y ferrocarriles influyen directamente en los costos de operación de las empresas.





