16 de Julio 2026
Las familias mexicanas que buscan salir de la rutina y despejarse en este verano se enfrentan a un encarecimiento del hospedaje que, al cierre de junio, tocó su nivel más alto para un periodo similar en los últimos tres años.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación en el sector de hoteles cerró junio con un aumento de 12 por ciento anual. Este comportamiento no solo representa el nivel más elevado desde 2023, sino que supera de manera sustancial el ritmo de la inflación general del país, la cual se ubicó en 3.37 por ciento.
James Salazar Salinas, subdirector de análisis económico de Kapital Grupo Financiero, explicó a este diario que la inflación observada en junio en el costo de los hospedajes es atípica y puede atribuirse a que en tres ciudades del país se llevó a cabo el Mundial de Futbol 2026 y ello elevó la demanda de hospedaje.
“La inflación (en hoteles) se ubica muy por arriba de los promedios observados. Aunque hay que ser conscientes de que la inflación hotelera es muy volátil y sensible a días festivos, eventos masivos o congresos”, declaró.
El comportamiento de la inflación en hospedajes está en sintonía con el encarecimiento de los paquetes turísticos, cuya inflación subió 6.3 por ciento a tasa anual en junio. En contraste, el precio del transporte aéreo dio un respiro al incrementar solo 3.2 por ciento anual en el mismo periodo. Salazar explico que ello se debió a que los precios subieron dos meses antes y en junio desaceleraron.
Turistas se ajustan a precios altos
Ante este encarecimiento de hoteles y paquetes, algunos usuarios consideran que la mejor opción para sus bolsillos es pagar un servicio “Todo incluido”. Es el caso de Pamela Doval, comunicadora de profesión, quien comparte que para este verano sus vacaciones familiares saldrán 30 por ciento más caras.
“Haciendo el comparativo para estas próximas vacaciones, sí hubo un aumento considerable. A pesar de ser temporada alta, el costo de reservación en el Hotel Amares fue de 41 mil 682 pesos con todo incluido”, comentó.
“Creo que se podría economizar; sin embargo, lo que buscamos al estar de vacaciones es desconectarnos completamente de las obligaciones. Es por ello que la opción de todo incluido es la que escogemos, aunque sea más cara”.
Alejandra Rojas, profesionista, también se vio afectada por el alza de precios, al grado de tener que cancelar su plan original con destino a Nayarit para terminar ajustando su presupuesto hacia Acapulco.
“Las ofertas eran demasiado altas para nuestro presupuesto. Así que nos ajustamos demasiado y solamente pudimos seleccionar Acapulco para la tercera semana de julio”, declaró. Pese a los elevados precios, narra que encontró una buena oferta en el pasado Hot Sale, logrando tarifas de cerca de seis mil pesos a meses sin intereses. A diferencia de Pamela, ella y su familia evitaron el paquete “Todo incluido”.
“En el hotel decidimos no seleccionar esa opción porque nuestra propuesta de viaje es salir a conocer la comida tradicional y típica del lugar, como la que hay en los mercados tradicionales”.
En tanto, Jimena Gutiérrez, agente de seguros, comparte que visitó Puerto Escondido, Oaxaca, a finales de junio junto a su madre, y aseguró no haber percibido un aumento significativo en las tarifas de hospedaje en esta ocasión.
“No noté un incremento en el precio, aunque en veces anteriores sí me ha tocado experimentar alzas en las habitaciones, sobre todo porque Puerto Escondido se ha vuelto un destino mucho más demandado que antes”, concluyó.






