La industria mexicana comenzó el tercer trimestre con una señal de recuperación después de varios meses de crecimiento irregular.
Durante julio, la actividad industrial aumentó 2.4% anual, su mayor avance en 33 meses, de acuerdo con el Indicador Mensual de la Actividad Industrial del Inegi.
El principal impulso llegó desde la construcción.
El sector creció 6.7% anual, mientras la edificación avanzó 7.3% y los trabajos especializados 7.1%.
Pero uno de los datos más relevantes apareció en las manufacturas.
Después de 12 meses consecutivos en contracción, la actividad manufacturera volvió a crecer y registró un avance de 1.3% anual.
Dentro del sector destacó la fabricación de equipo de cómputo y componentes electrónicos, que aumentó 13.5%, su mejor desempeño en 43 meses.
La industria de equipo de transporte mostró una recuperación mucho más moderada, con un crecimiento de apenas 0.7%, aunque fue suficiente para romper una racha de 19 meses de caídas.
Los datos muestran una economía industrial distinta a la que México tuvo durante buena parte de los últimos años.
La fabricación de electrónicos comienza a ganar importancia gracias a la demanda internacional vinculada con tecnología y centros de datos, mientras sectores tradicionalmente dominantes, como el automotriz, avanzan a un ritmo menor.
Aun así, los analistas mantienen cautela.
La incertidumbre comercial, las presiones de costos y una inversión todavía débil pueden limitar el crecimiento durante los próximos meses.
Por ahora, julio dejó una señal positiva: la industria mexicana está comenzando a salir del periodo de debilidad registrado durante 2024 y 2025.
El verdadero reto será saber si esta recuperación logra mantenerse y convertirse en inversión, producción y empleos durante el cierre de 2026.





