México está envejeciendo y ese cambio demográfico comenzará a modificar algo más que los sistemas de pensiones y salud: también transformará la manera en que las empresas diseñan productos y servicios.
La llamada economía plateada engloba la actividad económica relacionada con las necesidades y consumo de personas mayores, especialmente aquellas que superan los 50 años.
Sectores como turismo, vivienda, tecnología, salud, bienestar y servicios para el hogar comienzan a encontrar oportunidades dentro de un mercado que tradicionalmente ha recibido menos atención que los consumidores jóvenes.
El cambio será cada vez más visible. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe estima que para 2060 aproximadamente tres de cada diez habitantes de la región tendrán más de 60 años.
Las necesidades no son únicamente médicas. También existe demanda de viviendas accesibles, turismo adaptado, dispositivos tecnológicos sencillos, servicios financieros, actividades recreativas y soluciones que permitan mantener autonomía durante más años.
Esto obliga a las empresas a abandonar la idea de que todos los adultos mayores constituyen un solo segmento con los mismos hábitos.
Una persona de 55 años laboralmente activa puede tener necesidades completamente distintas a las de alguien de 80, incluso cuando ambos sean agrupados dentro de la misma categoría demográfica.
La oportunidad para las empresas mexicanas estará en entender esas diferencias antes de que el envejecimiento poblacional acelere todavía más.
La economía plateada podría convertirse así en uno de los mercados de mayor transformación durante las próximas décadas.





