El mercado laboral mexicano registró una recuperación durante julio al incorporar 670 mil 991 puestos de trabajo netos, después de dos meses consecutivos de retrocesos.
Sin embargo, el comportamiento del empleo tuvo una característica importante: la recuperación se explicó completamente por el crecimiento de la informalidad laboral.
Durante el mes se incorporaron más de un millón de personas a ocupaciones informales.
Al mismo tiempo se perdieron aproximadamente 412 mil 889 empleos formales, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.
Entre enero y julio, la economía acumuló una creación neta de 377 mil 364 puestos, también concentrados en el sector informal.
El empleo informal incluye actividades que no necesariamente ofrecen seguridad social, prestaciones laborales o contratos formales.
Esto significa que una recuperación en el número total de personas ocupadas no siempre se traduce en mejores condiciones laborales.
Los datos muestran uno de los principales retos estructurales del mercado laboral mexicano: generar empleos suficientes mientras aumenta también el acceso a seguridad social y protección laboral.





