Litio para México, mejor conocida como LitioMx, fue creada en 2022 con la intención de desarrollar una industria nacional alrededor de este mineral estratégico.
Cuatro años después, el proyecto todavía no muestra avances productivos comparables con los de países que dominan la fabricación de baterías y almacenamiento energético.
El desafío para México no consiste únicamente en extraer litio, sino en desarrollar tecnología para procesarlo, fabricar componentes y construir una cadena industrial capaz de generar mayor valor.
Mientras tanto, China continúa acelerando nuevas tecnologías de baterías, incluyendo alternativas que utilizan sodio y podrían reducir la dependencia de determinados minerales.
La competencia es especialmente relevante porque las baterías son fundamentales para vehículos eléctricos, almacenamiento de energía, electrónica y redes eléctricas.
Para México, el tiempo se convierte en un factor clave: poseer recursos minerales no garantiza una posición relevante si otros países avanzan más rápido en tecnología, manufactura y propiedad intelectual.





