Un estudio de cuatro años advierte que el calentamiento de los mares alrededor del Reino Unido y el Atlántico nororiental podría alterar los ecosistemas marinos y afectar la seguridad alimentaria hacia 2050.
Las proyecciones señalan que la diversidad de peces e invertebrados del fondo marino podría aumentar cerca de 12%. En cambio, la diversidad del fitoplancton podría disminuir 3% y la del zooplancton, 7%.
Los investigadores explican que el desequilibrio entre depredadores y organismos que forman parte de su alimento podría modificar la cadena alimentaria. Por eso, un aumento de especies en algunos grupos no necesariamente significaría que el ecosistema completo sea más saludable.
El equipo, dirigido por el Centro para el Medio Ambiente, la Pesca y la Acuicultura del Reino Unido, usó registros de largo plazo y modelos de aprendizaje automático. Las cifras son proyecciones para la región estudiada, bajo un escenario de calentamiento global de 3 °C para 2100, y no cambios ya observados.





