Más de 2 mil 300 ciudadanos mexicanos han sido enviados por Estados Unidos a Guatemala como parte de una nueva modalidad de deportación antes de ser trasladados nuevamente a México.
Los connacionales viajan en vuelos que también transportan ciudadanos guatemaltecos deportados desde territorio estadounidense.
Una vez que aterrizan en Guatemala permanecen temporalmente en el país y posteriormente son trasladados hacia la frontera con México, generalmente en un periodo cercano a 24 horas.
El Gobierno de Guatemala sostiene que las personas mexicanas se encuentran únicamente en tránsito y no permanecen bajo un esquema de tercer país seguro.
México ha manifestado su rechazo a la práctica y ha señalado que todo ciudadano mexicano tiene derecho a ser repatriado directamente a territorio nacional.
Organizaciones de atención a migrantes han advertido que el procedimiento puede complicar el retorno, especialmente para quienes tienen sus hogares en el centro o norte del país.
La modalidad forma parte de la ampliación de deportaciones hacia terceros países implementada por Estados Unidos.





