18 de Junio 2026
La televisión abierta es cada vez menos vista por la audiencia mexicana. Durante 2025, solo 49.1 por ciento de las personas de seis años y más consumió este medio, cuando en 2020 era 61.1 por ciento, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH).
Esto quiere decir que mientras en 2020, año de la pandemia, 79.9 millones de personas veían la televisión abierta, cinco años después solo eran 59.9 millones de usuarios, indica la encuesta elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Radamés Camargo, analista de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), explicó a El Sol de México que esta reducción se debe a que las plataformas digitales y los servicios de streaming continúan ganando terreno entre la audiencia mexicana.
“La televisión abierta enfrenta una competencia cada vez más intensa por parte del streaming, las plataformas digitales y las redes sociales, que hoy concentran buena parte de los contenidos que antes solo podían encontrarse en la televisión tradicional”, indicó.
El especialista señaló que desde 2020, la televisión abierta registra descensos constantes en audiencia, sin que exista un solo año de recuperación, lo que refleja una pérdida de competitividad frente a nuevas alternativas de consumo de contenidos audiovisuales.
Camargo destacó que incluso géneros que históricamente impulsaban la audiencia de la señal abierta, como los eventos deportivos o los programas de entretenimiento, han migrado gradualmente hacia plataformas digitales, mientras que las audiencias más jóvenes privilegian los contenidos distribuidos en internet.
Mientras la televisión abierta pierde audiencia, las plataformas digitales como Netflix, Disney + y HBO continúan ganando terreno. De acuerdo con el Inegi, en 2025 más de un tercio de los hogares mexicanos contaba con algún servicio de streaming.
“Los segmentos de menor edad prácticamente ya no recurren a la televisión abierta para acceder a contenidos audiovisuales. Prefieren ver programas completos o fragmentos a través de plataformas digitales y redes sociales”.
El analista consideró que la expansión de las Smart TV también ha acelerado este cambio. Aunque cerca de tres cuartas partes de los hogares con televisión ya cuentan con un equipo inteligente, muchos de ellos carecen de una antena para recibir la señal abierta, por lo que utilizan la pantalla principalmente para acceder a servicios de streaming.
“La paradoja es que cada vez hay más televisores conectados a internet, pero menos hogares preparados para recibir la señal abierta. Hoy es más común tener acceso a Wi-Fi que contar con una antena”, comentó.
Respecto a las empresas del sector, Camargo señaló que grupos como TelevisaUnivision y TV Azteca llevan años adaptando su estrategia para responder a los nuevos hábitos de consumo mediante plataformas digitales y servicios de streaming.
Sin embargo, advirtió que el mayor desafío no solo es la pérdida de audiencia, sino la fragmentación del mercado publicitario, ya que la atención de los usuarias se distribuye entre un número creciente de plataformas y formatos.
“El riesgo para las cadenas de televisión es perder relevancia entre las audiencias y los anunciantes. Menos atención implica menos inversión publicitaria y eso presiona cada vez más a los modelos tradicionales de negocio”.






