10 de Julio 2026
Una zona devastada y una población con múltiples necesidades fue lo que encontró el Agrupamiento de Ayuda Humanitaria Yumare, conformado por 260 elementos y 18 binomios caninos procedentes de México. En la zona de La Guaira rescataron con vida a dos personas, dos perritos —un French Poodle y un chihuahua—, además de recuperar 92 cuerpos de entre los escombros, narró el coronel del Batallón de Emergencias, Marco Antonio Burgos.
Las brigadas, integradas por rescatistas, médicos y personal especializado en búsqueda, así como 18 binomios caninos, trabajaron durante 15 días en La Guaira, informó el Coronel. Todos ya están en suelo mexicano y en buenas condiciones de salud tras largas jornadas de trabajo.
Explicó que lograron rescatar con vida a dos personas —una madre de 35 años y su hijo de nueve años-; ambos, estuvieron entre los escombros de un edificio de 12 metros de altura que colapsó tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio.
El rescate de ambas personas se llevó a cabo los días 26 y 27 de junio e implicó entre nueve y 12 horas continuas de trabajo para perforar el concreto y lograr acceder hasta las víctimas.
Llegada de Laika
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibió de manera formal a Laika, una perrita de raza belga malinois, de seis meses de edad, donada por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, como muestra de agradecimiento por las labores de rescate y ayuda brindadas por México.
La mandataria federal también dio la bienvenida a dos rescatistas venezolanos, quienes permanecerán en México junto con dos cachorros, una hembra y un macho de cuatro meses llamados Sol y Sara, quienes recibirán capacitación por parte de los cuerpos mexicanos de búsqueda y rescate.
El coronel Burgos señaló que Laika permanecerá 15 días en aislamiento y posteriormente comenzará su entrenamiento. Estimó que en aproximadamente un mes y medio estará capacitada para participar en sus primeras labores de apoyo.
“Se integran con los perros más adultos, de tal forma que aprendan por imitación. Posteriormente viene la fase de perro-humano. Ahí socializan con adultos mayores, jóvenes y niños para acostumbrarse a trabajar con las personas. Después sigue la fase de perro-medio ambiente. En esa etapa los llevamos a parques y a distintas zonas de la ciudad para que se familiaricen con diferentes entornos y no se espanten ante una emergencia”, concluyó el coronel.






