México aguarda la resolución relacionada con la Sección 301 de la legislación comercial de Estados Unidos sobre prácticas asociadas con sobrecapacidad productiva, mientras ambos países se preparan para una nueva ronda de conversaciones vinculadas con el T-MEC durante septiembre.
El procedimiento estadounidense es relevante debido a que la Sección 301 permite investigar determinadas prácticas comerciales y eventualmente establecer medidas en respuesta a ellas.
Para México, el resultado cobra especial importancia por la profunda integración de las cadenas productivas de América del Norte, particularmente en industrias como la automotriz, acero, aluminio, manufactura y componentes industriales.
El tema aparece además en un momento clave para la relación económica entre México, Estados Unidos y Canadá, mientras los tres socios se preparan para discusiones relacionadas con el funcionamiento y futuro del acuerdo comercial.
La evolución de estas conversaciones será seguida de cerca por empresas exportadoras y sectores industriales debido al impacto que cualquier modificación comercial podría tener sobre costos, inversiones y cadenas de suministro.





