México ha recibido alrededor de 508 millones de dólares de inversión extranjera directa destinada a la fabricación de equipo de cómputo durante la última década.
La cifra muestra una diferencia entre el papel del país como plataforma exportadora y el volumen de capital dirigido específicamente a ampliar esta actividad productiva.
Durante 2026, además, la inversión acumulada en el sector registró una reducción frente al periodo comparable anterior.
El dato llega en un momento en el que México busca aprovechar la relocalización de cadenas productivas y la demanda creciente de infraestructura tecnológica en Norteamérica.
Computadoras, servidores y otros equipos se han vuelto especialmente relevantes por el crecimiento de servicios digitales, centros de datos e inteligencia artificial.
El reto será convertir esa demanda en una mayor cantidad de proyectos manufactureros instalados dentro del país.





