México se aproxima a una transformación relevante dentro del mercado de gestión patrimonial, impulsada por el crecimiento de las grandes fortunas y la transferencia de recursos hacia generaciones más jóvenes.
Proyecciones citadas por GBM señalan que el mercado mexicano podría acercarse a 550 mil millones de dólares en activos invertibles hacia 2030, con un crecimiento particularmente relevante entre personas consideradas de alto y ultra alto patrimonio.
El cambio también forma parte de un fenómeno global. Durante las próximas décadas, las generaciones millennial y Z podrían heredar hasta 83.5 billones de dólares alrededor del mundo, creando una de las mayores transferencias intergeneracionales de riqueza registradas.
Para el sector financiero mexicano, el fenómeno abre oportunidades en servicios de inversión, planeación fiscal, estructuración patrimonial y asesoría para familias que buscan conservar y transferir sus recursos a las siguientes generaciones.





