La infraestructura eléctrica mexicana se prepara para uno de sus periodos de construcción más activos de los últimos años.
La Secretaría de Energía prevé que durante 2027 existan por lo menos 100 proyectos de generación eléctrica en construcción.
El número incluye centrales desarrolladas directamente por el sector público, inversiones privadas y proyectos bajo esquemas mixtos.
Parte de la nueva capacidad provendrá de los 55 proyectos renovables que ya cuentan con asignaciones.
La necesidad de ampliar el sistema está relacionada con el crecimiento esperado de la demanda eléctrica.
Nuevas plantas industriales, centros de datos, parques logísticos y procesos de electrificación requieren cada vez más energía.
La disponibilidad eléctrica también se ha convertido en un factor para atraer inversión.
Una empresa puede encontrar terrenos, trabajadores e infraestructura logística en una región, pero sin capacidad suficiente en la red eléctrica resulta difícil instalar operaciones intensivas en energía.
Por ello, el crecimiento de la generación deberá acompañarse con nuevas líneas de transmisión y redes de distribución.
La meta oficial también contempla incrementar el peso de las fuentes limpias dentro de la matriz energética.
El reto será que los proyectos anunciados puedan convertirse efectivamente en capacidad disponible dentro de los plazos previstos.





