El Gobierno federal presentó una propuesta para renovar uno de los principales pilares de la legislación ambiental mexicana: la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.
La legislación original fue publicada en 1988 y, aunque ha recibido decenas de reformas desde entonces, la propuesta busca reorganizarla y adaptarla a nuevos desafíos ambientales.
Entre los temas que se pretende incorporar con mayor fuerza aparecen el cambio climático, pérdida de biodiversidad, contaminación, restauración ecológica y prevención de daños.
Uno de los cambios planteados es fortalecer la evaluación ambiental desde las primeras etapas de planeación de políticas, programas y grandes proyectos.
La propuesta también busca analizar impactos acumulativos y evitar que proyectos de gran tamaño sean fragmentados en pequeñas obras para evaluar sus efectos de manera separada.
Otro eje es combinar avances científicos con conocimientos tradicionales de comunidades.
El proyecto todavía deberá avanzar por el proceso legislativo correspondiente antes de convertirse en una nueva norma vigente.





