27 de Mayo 2026
Los apoyos del gobierno a Petróleos Mexicanos (Pemex) no serán suficientes para aliviar su situación financiera, debido a las presiones estructurales que amenazan la producción de crudo, los bajos niveles de inversión y restricciones operativas, advirtió la agencia Moody’s.
“Las elevadas necesidades de financiamiento de la petrolera nacional reflejan su débil generación de flujo de caja estructural y el estrés operativo continuo”, dijo la firma en un reporte, al advertir que el respaldo gubernamental podría extenderse hasta 2030.
De acuerdo con la calificadora, las actividades de exploración y producción de Pemex continúan afectadas por una alta tasa de declive de sus reservas, un fenómeno que obliga a la compañía a reinvertir constantemente sólo para mantener los niveles actuales de extracción.
Sin embargo, la limitada ejecución de inversiones ha profundizado la presión sobre este segmento estratégico, al reducir la capacidad de la petrolera para desarrollar nuevos proyectos y compensar el desgaste natural de sus campos petroleros.
En su análisis, Moody’s consideró que la contribución de estos esquemas será “modesta”, debido a las elevadas tasas de agotamiento de las reservas de Pemex y las restricciones de capital que aún enfrenta la compañía.
Las presiones también alcanzan al negocio de refinación y distribución, uno de los pilares de la política energética de la actual administración.
El documento advierte que las operaciones de refinación continúan limitadas por factores estructurales y decisiones de política pública que restringen la rentabilidad del segmento.
Entre ellos destaca la estrategia de destinar una mayor proporción de la producción petrolera al mercado nacional, reduciendo las exportaciones de crudo hacia mercados internacionales con mayores márgenes de ganancia.
A ello se suma la política de control y subsidio a los precios de los combustibles, que impide a Pemex trasladar completamente el aumento en los precios internacionales del petróleo a los consumidores mexicanos.
“La implementación de topes a los precios de los combustibles reduce efectivamente cualquier beneficio potencial derivado de precios favorables para el combustible y los productos refinados”, refiere el reporte de la calificadora.






