En Portugal, manifestantes salieron a las calles para exigir medidas frente al aumento de los alquileres y el encarecimiento de la vivienda.
Las protestas reflejan la preocupación de residentes que enfrentan dificultades para permanecer en las ciudades donde trabajan o estudian.
Entre las demandas se encuentran ampliar la oferta de vivienda accesible y regular los efectos de la especulación inmobiliaria.
El Gobierno enfrenta presión para equilibrar el turismo, la inversión y el derecho de la población a encontrar un lugar donde vivir.





