La primera semana de septiembre concentrará una serie de indicadores que permitirán medir cómo llega la economía mexicana a la recta final de 2026.
Uno de los primeros datos relevantes será el ingreso de remesas, indicador especialmente importante para millones de hogares y para economías estatales que dependen de los recursos enviados desde Estados Unidos.
También se publicarán las nuevas expectativas económicas del sector privado y los resultados de encuestas empresariales.
El miércoles llegará uno de los indicadores más visibles para el consumidor: las cifras preliminares de ventas de vehículos ligeros durante agosto.
El jueves se publicará la confianza del consumidor, que permite conocer cómo perciben los hogares su situación económica actual y futura.
La semana cerrará con dos indicadores particularmente relevantes: Formación Bruta de Capital Fijo y Consumo Privado.
La inversión fija permite observar el comportamiento del gasto realizado en construcción, maquinaria y equipo, componentes necesarios para ampliar la capacidad productiva del país.
El consumo privado, en cambio, mide la evolución del gasto de los hogares en bienes y servicios y representa uno de los grandes motores de la economía.
En conjunto, los datos permitirán observar si el segundo semestre mantiene dinamismo o comienza a mostrar señales más claras de desaceleración.





