El robo de un cargamento de productos DJI después de salir del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles puso sobre la mesa un tema cada vez más importante para fabricantes y distribuidores: la capacidad de rastrear dispositivos incluso después de abandonar la cadena logística.
El cargamento estaba integrado por 348 drones, cámaras y accesorios y fue sustraído el 19 de agosto después de salir de la zona aeroportuaria.
Una vez identificado el incidente, los productos involucrados fueron rastreados mediante sus números de serie y posteriormente bloqueados para impedir su activación.
Este punto cambia la lógica tradicional de una mercancía robada. En dispositivos conectados, el fabricante puede mantener control sobre funciones de software, activación, cuentas y garantías incluso después de que el producto llega al consumidor.
Para el mercado formal, herramientas de este tipo pueden ayudar a reducir el valor de reventa de equipos obtenidos de manera irregular. Para los compradores, también aumentan la importancia de verificar facturas, números de serie y procedencia.
El caso también pone atención sobre la cadena logística de productos tecnológicos de alto valor, donde una sola carga puede representar millones de pesos y concentrar mercancía fácilmente comercializable.
Más allá del hecho puntual, el episodio ilustra cómo transporte, software, trazabilidad y seguridad comercial comienzan a estar cada vez más conectados.





