El Servicio de Administración Tributaria prepara un fortalecimiento de sus herramientas de fiscalización rumbo a 2027, en medio de un escenario donde el margen para incrementar los ingresos públicos mediante una mayor recaudación comienza a ser más limitado.
La estrategia apunta a reforzar la supervisión sobre contribuyentes, operaciones financieras y cumplimiento de obligaciones fiscales, apoyándose cada vez más en herramientas tecnológicas y cruces automatizados de información.
Durante los últimos años, la autoridad tributaria ha incrementado su capacidad para detectar diferencias entre declaraciones, facturas electrónicas, movimientos bancarios y otros registros disponibles dentro del sistema fiscal.
Este panorama vuelve especialmente relevante que empresas y personas físicas mantengan correctamente respaldadas sus operaciones, deducciones, comprobantes y declaraciones, debido a que las inconsistencias pueden ser identificadas con mayor rapidez.
El fortalecimiento de la fiscalización será uno de los temas a seguir conforme avance la preparación del paquete económico de 2027 y se definan las estimaciones de ingresos que utilizará el Gobierno Federal para financiar el gasto público.





