Un naufragio descubierto frente a la costa de Turquía podría tener alrededor de 4 mil 500 años, según los primeros análisis del material recuperado.
Aunque la estructura de madera ya no se conserva, la cerámica que transportaba ofrece pistas sobre la antigüedad del barco y las rutas marítimas de la época.
Los objetos encontrados permiten estudiar qué mercancías se movían y cómo se conectaban distintas comunidades del Mediterráneo antiguo.
La investigación también recuerda que, en arqueología, pequeños fragmentos pueden ser clave para reconstruir historias completas.





