14 de Julio 2026
Vecinos del norte de Mérida, Yucatán, exigen a la CFE detener los constantes apagones que afectan hogares y comercios, y advierten movilizaciones si no hay respuesta en 24 horas.
Cansados de los constantes cortes de energía eléctrica que, aseguran, se han vuelto parte de su vida cotidiana, más de 300 vecinos de San Antonio Cinta y de colonias del norte de Mérida se organizaron para exigir a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) una solución definitiva a las fallas en el suministro.
Durante una reunión vecinal realizada en San Antonio Cinta, habitantes de colonias como Díaz Ordaz, Montecristo, Prado Norte y Jardines del Norte acordaron enviar cartas dirigidas a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; al gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena; al titular de la Agencia de Energía de Yucatán, Pablo Gamboa Miner, y al gerente de la CFE en el estado, Héctor Aguilar Valenzuela.
En el documento demandan la regularización inmediata del servicio eléctrico y advierten que ya no están dispuestos a soportar apagones que, afirman, ocurren prácticamente todos los días y que en algunos casos se prolongan durante varias horas e incluso días completos.
Infraestructura eléctrica insuficiente y obsoleta
Los inconformes sostienen que la infraestructura eléctrica de la zona es insuficiente y obsoleta. Consideran que tanto el cableado como los transformadores ya no responden a la demanda actual de energía, situación que ocasiona constantes interrupciones y largas esperas para que las cuadrillas de la CFE restablezcan el servicio.
Como ejemplo, señalaron que durante los últimos cuatro días enfrentaron dos cortes que acumularon alrededor de 20 horas sin electricidad, además de otro apagón de seis horas, afectando hogares, comercios y la conservación de alimentos, además del funcionamiento de equipos electrónicos y sistemas de bombeo de agua.
“Nosotros estamos protestando por la zona que nos afecta, pero sabemos que no somos los únicos. Esto está pasando en todos los rumbos de la ciudad, antes los apagones eran esporádicos pero ahora son todos los días y en ocasiones hasta de 24 horas” dijo Patricia Torres, vecina de la zona.
Los apagones son constantes y afectan a varias poblaciones.
Movilizaciones y demandas ciudadanas
Otro de los vecinos, Miguel Ángel Sosa, explicó que en primer lugar continuarán recolectando firmas para entregarlas a las autoridades correspondientes y de no encontrar respuesta en plazo de 24 horas, comenzarán a realizar acciones de protesta para visibilizar la problemática y presionar por una solución de fondo.
La inconformidad surge en un contexto de crecientes quejas ciudadanas por las interrupciones del servicio eléctrico en diversos municipios de Yucatán, particularmente durante la temporada de altas temperaturas y lluvias, cuando aumenta considerablemente la demanda de energía y también se presentan afectaciones en la infraestructura.
En los últimos meses, habitantes de fraccionamientos del norte, poniente y sur de Mérida, así como de municipios como Progreso, Umán, Kanasín, Conkal, Tizimín y Valladolid, han reportado apagones recurrentes que afectan tanto a viviendas como a comercios e industrias.
Impacto económico y necesidad de modernización
Empresarios y cámaras comerciales también han advertido sobre las pérdidas económicas ocasionadas por las interrupciones del suministro, especialmente para negocios que dependen de sistemas de refrigeración, equipos electrónicos o procesos continuos de producción.
El crecimiento acelerado de la zona metropolitana de Mérida ha incrementado la demanda de electricidad, mientras diversos sectores sociales han insistido en la necesidad de modernizar la red de distribución eléctrica, instalar nuevos transformadores y ampliar la capacidad de las subestaciones eléctricas para evitar que las fallas continúen.
Aunque la CFE ha informado en distintas ocasiones sobre trabajos de mantenimiento y reforzamiento de la infraestructura eléctrica en Yucatán, las quejas ciudadanas por apagones frecuentes continúan acumulándose, especialmente durante los periodos de mayor consumo energético.
Con la organización de estos vecinos, la presión social sobre las autoridades y la empresa eléctrica aumenta, en demanda de inversiones que permitan garantizar un servicio estable y acorde con el crecimiento urbano que registra la capital yucateca.






