La Tierra ya superó siete de los nueve límites científicos utilizados para medir la estabilidad ambiental del planeta.
El nuevo diagnóstico fue presentado durante la Semana del Clima de Nueva York, donde científicos, empresas y representantes gubernamentales discutieron el avance de la crisis climática.
Los límites planetarios permiten evaluar procesos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la modificación del suelo, el uso del agua y la alteración de los ciclos naturales.
Rebasarlos no significa que el planeta dejará de funcionar inmediatamente, pero sí aumenta el riesgo de cambios abruptos y daños difíciles de revertir.
El informe aparece en un momento contradictorio: la generación de energías renovables continúa creciendo, pero el consumo de combustibles fósiles y la demanda eléctrica también mantienen una fuerte presión ambiental.
Otro punto de discusión fue el crecimiento de la inteligencia artificial. Los centros de datos requieren grandes cantidades de electricidad y agua, aunque la misma tecnología puede utilizarse para mejorar redes energéticas, analizar fenómenos climáticos y acelerar investigaciones.
Los especialistas consideran que el reto será ampliar las energías limpias sin trasladar los costos ambientales hacia otros recursos naturales.






