El aumento en el precio de la turbosina se convirtió en uno de los principales problemas para la industria aérea mexicana durante el periodo comprendido entre abril y junio de 2026.
Las principales aerolíneas del país acumularon pérdidas cercanas a los 3 mil 300 millones de pesos, debido a que el incremento del combustible no pudo trasladarse completamente al precio de los boletos.
Volaris reportó que el costo promedio de la turbosina aumentó 70% respecto del año anterior. La compañía registró una pérdida neta de 199 millones de dólares, de los cuales alrededor de 175 millones estuvieron relacionados con el incremento en su factura de combustible.
Para disminuir el impacto, la empresa aumentó la utilización de sus aeronaves más modernas y eficientes. Los aviones de la familia neo representaron aproximadamente 68% de su flota operativa durante el trimestre.
Aeroméxico registró un impacto adicional de 220 millones de pesos, mientras que Viva Aerobus enfrentó un incremento de 99% en sus costos de combustible y una pérdida neta de 59 millones de dólares.
Las aerolíneas advirtieron que, si la volatilidad del petróleo continúa hasta finales del año, podrían reducir su capacidad, incluso durante la temporada alta de invierno.






