México alberga algunas de las zonas de agregación más importantes del tiburón ballena, considerado el pez más grande que existe actualmente en el planeta.
La especie, identificada científicamente como Rhincodon typus, se alimenta principalmente de plancton que filtra mediante sus enormes branquias.
A pesar de su tamaño, no se caracteriza por cazar grandes animales y su alimentación se compone fundamentalmente de organismos diminutos.
En México puede observarse en zonas como Bahía de los Ángeles, Bahía de La Paz y el norte del Caribe mexicano, incluyendo áreas cercanas a Holbox.
Algunas de estas regiones cuentan con planes específicos de manejo y áreas de protección para reducir el impacto de actividades turísticas.
Durante las temporadas de observación existen reglas sobre velocidad de embarcaciones, número de visitantes y distancia que debe mantenerse respecto a los ejemplares.
En territorio mexicano el tiburón ballena está considerado una especie amenazada.
Su presencia también genera una actividad turística importante, especialmente mediante recorridos de observación y nado que deben realizarse con prestadores autorizados.
Proteger estos sitios resulta fundamental debido a que el tiburón ballena recorre enormes distancias y depende de diferentes zonas de alimentación a lo largo de su ciclo migratorio.





