Google busca ampliar el papel de los dispositivos inteligentes en el monitoreo de la salud mediante una nueva herramienta que utilizará inteligencia artificial para interpretar diferentes señales generadas por el organismo.
La propuesta utilizará información procedente de sensores como frecuencia cardiaca, temperatura de la piel, acelerómetro y barómetro para detectar variaciones en las tendencias fisiológicas de los usuarios.
Entre los indicadores que la herramienta pretende analizar se encuentran cambios relacionados con el esfuerzo físico y posibles variaciones en la resistencia a la insulina.
La intención es que los dispositivos puedan identificar patrones y generar alertas para que el usuario considere cambios en sus hábitos o consulte a un profesional médico, sin sustituir un diagnóstico clínico.
La estrategia forma parte de una competencia cada vez mayor entre compañías tecnológicas por convertir relojes, anillos y otros wearables en plataformas de seguimiento de salud.





