La Casa de Toño, una de las cadenas de comida mexicana con mayor crecimiento en el centro del país, comenzó a explorar la posible venta de su negocio, en una operación que podría alcanzar una valuación superior a los 400 millones de dólares.
El proceso incluiría más de 70 restaurantes y podría convertirse en una de las transacciones más relevantes dentro del sector restaurantero mexicano. La empresa contrató a BBVA México como asesor financiero exclusivo para evaluar las propuestas de posibles compradores.
Entre las compañías interesadas aparece Grupo Gigante, conglomerado que participa en el sector restaurantero mediante marcas como Toks y Shake Shack, además de operar negocios comerciales como Office Depot.
Las presentaciones realizadas a inversionistas señalan que La Casa de Toño cuenta con posibilidades de crecimiento en México, Estados Unidos y otros mercados de Latinoamérica. La incorporación de un nuevo propietario permitiría acelerar la apertura de sucursales y ampliar la presencia de la marca.
Hasta el momento, la operación continúa en análisis y no existe un acuerdo definitivo. Los detalles, el precio y los posibles compradores todavía podrían cambiar conforme avancen las negociaciones.






