Cuando se habla de Ollamani, los nombres más reconocidos suelen ser el Estadio Azteca y el Club América. Sin embargo, la estructura empresarial incluye una cartera inmobiliaria mucho más amplia.
La compañía mantiene bajo su control terrenos e inmuebles vinculados con deportes, entretenimiento y otras actividades, lo que le permite utilizar estos activos tanto para operación como para financiamiento.
Alrededor del estadio existen propiedades en Santa Úrsula Coapa, además de instalaciones utilizadas por el Club América y otros predios relacionados con sus operaciones deportivas.
Parte de estos terrenos fue utilizada como garantía de un crédito contratado para financiar la remodelación del estadio rumbo a los grandes eventos internacionales de los próximos años.
Dos de los predios utilizados como garantía concentran valores contables de cientos de millones de pesos y forman parte del respaldo patrimonial de la empresa.
Ollamani también posee otros activos de entretenimiento, entre ellos el Teatro de los Insurgentes, además de distintos inmuebles vinculados con sus negocios.
La cartera muestra que el valor del grupo no depende solamente de resultados deportivos o venta de entradas. Sus inmuebles funcionan como activos operativos, patrimonio y garantías para financiar inversiones de gran escala.





