Una nueva expresión se está apoderando de TikTok y otras redes sociales: “farmear aura”. Aunque para muchos puede resultar difícil de entender, el término se ha convertido en una forma utilizada principalmente por jóvenes para hablar de carisma, seguridad, estilo o presencia.
La palabra “farmear” proviene del lenguaje de los videojuegos. Se utiliza para describir la acción de repetir determinadas tareas con el objetivo de acumular recursos, puntos o experiencia. En internet, esa lógica se trasladó al concepto de “aura”, una especie de puntuación imaginaria que aumenta o disminuye dependiendo de lo que una persona haga.
Por ejemplo, realizar algo considerado impresionante, mantener la calma en una situación complicada o simplemente proyectar mucha seguridad puede significar “ganar aura”. En sentido contrario, protagonizar un momento incómodo o hacer algo considerado vergonzoso puede traducirse en “perder aura”. De ahí surgieron expresiones como “+1,000 de aura” o “-500 de aura”.
La tendencia ha evolucionado hasta convertirse en las llamadas “batallas de aura”, encuentros en los que participantes se enfrentan mediante miradas, poses, caminatas, movimientos y gestos para demostrar quién proyecta mayor presencia frente al público. El fenómeno ya ha aparecido en ciudades mexicanas y también entre comunidades universitarias.
En la Ciudad de México, por ejemplo, fue convocada una Batalla de Farmeo de Aura para el domingo 23 de agosto a las 15:00 horas en Parque México, en la colonia Hipódromo. Los organizadores anunciaron un premio de 3 mil pesos para quien resulte ganador.
Más allá de los videos virales, el fenómeno muestra cómo el lenguaje nacido en videojuegos puede mezclarse con memes y redes sociales hasta trasladarse al mundo físico. Lo que comenzó como una manera humorística de calificar el “nivel de aura” de alguien ahora incluso reúne a personas para competir frente a una audiencia.
“Farmear aura” forma parte de una generación de expresiones impulsadas por TikTok que pueden pasar rápidamente del lenguaje digital a comportamientos, reuniones y dinámicas presenciales, especialmente entre integrantes de la generación Z y públicos más jóvenes.





